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	<title>Comentarios en: Contacto</title>
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	<description>............................................Poesía y cibercultura</description>
	<pubDate>Thu, 17 May 2012 16:09:35 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Maria de los Reyes Ortega Fraile</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-14807</link>
		<dc:creator>Maria de los Reyes Ortega Fraile</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 16:17:21 +0000</pubDate>
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		<description>Les he encontrado, y me han gustado. He comentado la firma invitada y magistral, ya conocida, de Jasim Alubudi.
Yo no escribo poemas, pero puede que algunos relatos, durante mis residencias temporales en Doha, Qatar, les puede interesar.
Aqui queda, a continuacion.

Paisajes del Golfo


Una Maternidad entre Rejas



Vencida por la fatiga de esa implacable luz que, desde el orto solar, golpea las 

pupilas, cansada de arrastrar por mi boca  la expresión !qué calor! desde que un nuevo
 
día se afana por exprimir la última gota de agua del cuerpo, atravesé como pude la

 marea de negros sayones que, exudando molicie, entraban y salían de la sala de

 espera de la sección de mujeres de aquel hospital, y por acabé por sentarme en uno de

 los escasos asientos vacíos, a la espera de mi turno.

Cerré los ojos para ocultarme del sol que entraba por una de las grandes ventanas,

 pero también para no sentirme implicada visualmente en la exótica situación más que

 el tiempo preciso que ocupasen los instantes de prestar atención a la enfermera y

 pasar a la consulta.

Mientras aguardaba, y huyendo del mundo exterior que asomaba con un desconocido

 perfil, acudí a refugiarme, cerrando los ojos, a mi gruta interior, iluminada siempre

 por el cálido pabilo de la fe, al abrigo del  inquietante negro entorno que dormitaba

 en el resto de las sillas, figuras derrumbadas por una biología que ha cerrado paso a

 cualquier tregua en su afán reproductor, y se ha hecho cómplice del decoro social por

 decreto masculino.

Pero, por mucho que se empeñase la imaginación en mantenerse al socaire de tan

 densa nube, la realidad se escabullía por las grietas de los sentidos, especialmente el

 olfativo, recordándome aquel dulzón aroma de perfume oriental, que habría de salir

 de mi destierro interior a duro golpe de pituitaria.

Abiertos de nuevo los ojos, un panorama desolador…

La resignación aprendida de aquellas féminas, educadas en la rutina tarea de la

 procreación, le daba un aire de fatalismo intolerable al lugar.
 
La bendita maternidad aparecía desnuda de esa placidez íntima que muestra toda

 mujer en estado gestante, y mostraba apariencia de seroja pendiendo de una rama

 quebrada; la emoción del alumbramiento inminente había cedido paso a la gris silueta

 de una indecible paciencia que colgaba de la húmeda mirada de aquellos ojos

 negros, adolescentes los unos, pero ajados muchos otros, mezclados en  una factoría

 de vientres que jamás descansan..

Cuestioné entonces, si acaso en sus existencias como individuos, desplazadas a listado

 de segunda categoría, habría lugar para el instante de una generosa sonrisa, o de

 una trascendente depresión que, en ocasiones, es un reactivo que transforma al

 espíritu callado en un genio de la elocuencia anímica; si acaso las visitan las musas

 que convierten una lágrima en fuerza creadora, y en la que siempre gana la estética.

 Pero el alma resignada, abandonada a una suerte ya decidida por otros, es siempre

 muda, y sólo la tristeza permanente encuentra sitio en estas sigilosas vidas, ajenas a

 las convulsiones de una criatura libre. Entre los negros sayones de las

 abayas, descubrí  el gesto umbrío de la sumisión, que desparramaba su languidez por

 las sillas de aquella sala de hospital.

Tiempo es lo que les sobra, pensé, pero vida es lo que les falta; son continentes, pero

 sin contenido propio, porque se lo roban para cumplir con lo humanamente dispuesto,

 que ellas confunden con lo divinamente ordenado.

 Cuando ni aún siquiera han aprehendido la existencia, ya tienen que ponerla al

 servicio de entregarla a un nuevo ser, y es por ello que la maternidad se asume, pero

 no se disfruta, y la condición femenina, en su excelso momento, se contornea con

 porte ensombrecido, por la vestimenta y por el afilado destino, que cae como alfanje,

 cercenando el enternecedor sueño de una maternidad decidida en libertad, que busca

 complicidad en sus desvelos, en sus responsabilidades y en su gozo. 

Cerré la puerta de mi cosmos interior, y abrí la que da acceso a la misma vida. No

 podía caer en la indecencia de la insensibilidad. 


 Paisajes del Golfo


Una Maternidad entre Rejas



Vencida por la fatiga de esa implacable luz que, desde el orto solar, golpea las 

pupilas, cansada de arrastrar por mi boca  la expresión !qué calor! desde que un nuevo
 
día se afana por exprimir la última gota de agua del cuerpo, atravesé como pude la

 marea de negros sayones que, exudando molicie, entraban y salían de la sala de

 espera de la sección de mujeres de aquel hospital, y por acabé por sentarme en uno de

 los escasos asientos vacíos, a la espera de mi turno.

Cerré los ojos para ocultarme del sol que entraba por una de las grandes ventanas,

 pero también para no sentirme implicada visualmente en la exótica situación más que

 el tiempo preciso que ocupasen los instantes de prestar atención a la enfermera y

 pasar a la consulta.

Mientras aguardaba, y huyendo del mundo exterior que asomaba con un desconocido

 perfil, acudí a refugiarme, cerrando los ojos, a mi gruta interior, iluminada siempre

 por el cálido pabilo de la fe, al abrigo del  inquietante negro entorno que dormitaba

 en el resto de las sillas, figuras derrumbadas por una biología que ha cerrado paso a

 cualquier tregua en su afán reproductor, y se ha hecho cómplice del decoro social por

 decreto masculino.

Pero, por mucho que se empeñase la imaginación en mantenerse al socaire de tan

 densa nube, la realidad se escabullía por las grietas de los sentidos, especialmente el

 olfativo, recordándome aquel dulzón aroma de perfume oriental, que habría de salir

 de mi destierro interior a duro golpe de pituitaria.

Abiertos de nuevo los ojos, un panorama desolador…

La resignación aprendida de aquellas féminas, educadas en la rutina tarea de la

 procreación, le daba un aire de fatalismo intolerable al lugar.
 
La bendita maternidad aparecía desnuda de esa placidez íntima que muestra toda

 mujer en estado gestante, y mostraba apariencia de seroja pendiendo de una rama

 quebrada; la emoción del alumbramiento inminente había cedido paso a la gris silueta

 de una indecible paciencia que colgaba de la húmeda mirada de aquellos ojos

 negros, adolescentes los unos, pero ajados muchos otros, mezclados en  una factoría

 de vientres que jamás descansan..

Cuestioné entonces, si acaso en sus existencias como individuos, desplazadas a listado

 de segunda categoría, habría lugar para el instante de una generosa sonrisa, o de

 una trascendente depresión que, en ocasiones, es un reactivo que transforma al

 espíritu callado en un genio de la elocuencia anímica; si acaso las visitan las musas

 que convierten una lágrima en fuerza creadora, y en la que siempre gana la estética.

 Pero el alma resignada, abandonada a una suerte ya decidida por otros, es siempre

 muda, y sólo la tristeza permanente encuentra sitio en estas sigilosas vidas, ajenas a

 las convulsiones de una criatura libre. Entre los negros sayones de las

 abayas, descubrí  el gesto umbrío de la sumisión, que desparramaba su languidez por

 las sillas de aquella sala de hospital.

Tiempo es lo que les sobra, pensé, pero vida es lo que les falta; son continentes, pero

 sin contenido propio, porque se lo roban para cumplir con lo humanamente dispuesto,

 que ellas confunden con lo divinamente ordenado.

 Cuando ni aún siquiera han aprehendido la existencia, ya tienen que ponerla al

 servicio de entregarla a un nuevo ser, y es por ello que la maternidad se asume, pero

 no se disfruta, y la condición femenina, en su excelso momento, se contornea con

 porte ensombrecido, por la vestimenta y por el afilado destino, que cae como alfanje,

 cercenando el enternecedor sueño de una maternidad decidida en libertad, que busca

 complicidad en sus desvelos, en sus responsabilidades y en su gozo. 

Cerré la puerta de mi cosmos interior, y abrí la que da acceso a la misma vida. No

 podía caer en la indecencia de la insensibilidad.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Les he encontrado, y me han gustado. He comentado la firma invitada y magistral, ya conocida, de Jasim Alubudi.<br />
Yo no escribo poemas, pero puede que algunos relatos, durante mis residencias temporales en Doha, Qatar, les puede interesar.<br />
Aqui queda, a continuacion.</p>
<p>Paisajes del Golfo</p>
<p>Una Maternidad entre Rejas</p>
<p>Vencida por la fatiga de esa implacable luz que, desde el orto solar, golpea las </p>
<p>pupilas, cansada de arrastrar por mi boca  la expresión !qué calor! desde que un nuevo</p>
<p>día se afana por exprimir la última gota de agua del cuerpo, atravesé como pude la</p>
<p> marea de negros sayones que, exudando molicie, entraban y salían de la sala de</p>
<p> espera de la sección de mujeres de aquel hospital, y por acabé por sentarme en uno de</p>
<p> los escasos asientos vacíos, a la espera de mi turno.</p>
<p>Cerré los ojos para ocultarme del sol que entraba por una de las grandes ventanas,</p>
<p> pero también para no sentirme implicada visualmente en la exótica situación más que</p>
<p> el tiempo preciso que ocupasen los instantes de prestar atención a la enfermera y</p>
<p> pasar a la consulta.</p>
<p>Mientras aguardaba, y huyendo del mundo exterior que asomaba con un desconocido</p>
<p> perfil, acudí a refugiarme, cerrando los ojos, a mi gruta interior, iluminada siempre</p>
<p> por el cálido pabilo de la fe, al abrigo del  inquietante negro entorno que dormitaba</p>
<p> en el resto de las sillas, figuras derrumbadas por una biología que ha cerrado paso a</p>
<p> cualquier tregua en su afán reproductor, y se ha hecho cómplice del decoro social por</p>
<p> decreto masculino.</p>
<p>Pero, por mucho que se empeñase la imaginación en mantenerse al socaire de tan</p>
<p> densa nube, la realidad se escabullía por las grietas de los sentidos, especialmente el</p>
<p> olfativo, recordándome aquel dulzón aroma de perfume oriental, que habría de salir</p>
<p> de mi destierro interior a duro golpe de pituitaria.</p>
<p>Abiertos de nuevo los ojos, un panorama desolador…</p>
<p>La resignación aprendida de aquellas féminas, educadas en la rutina tarea de la</p>
<p> procreación, le daba un aire de fatalismo intolerable al lugar.</p>
<p>La bendita maternidad aparecía desnuda de esa placidez íntima que muestra toda</p>
<p> mujer en estado gestante, y mostraba apariencia de seroja pendiendo de una rama</p>
<p> quebrada; la emoción del alumbramiento inminente había cedido paso a la gris silueta</p>
<p> de una indecible paciencia que colgaba de la húmeda mirada de aquellos ojos</p>
<p> negros, adolescentes los unos, pero ajados muchos otros, mezclados en  una factoría</p>
<p> de vientres que jamás descansan..</p>
<p>Cuestioné entonces, si acaso en sus existencias como individuos, desplazadas a listado</p>
<p> de segunda categoría, habría lugar para el instante de una generosa sonrisa, o de</p>
<p> una trascendente depresión que, en ocasiones, es un reactivo que transforma al</p>
<p> espíritu callado en un genio de la elocuencia anímica; si acaso las visitan las musas</p>
<p> que convierten una lágrima en fuerza creadora, y en la que siempre gana la estética.</p>
<p> Pero el alma resignada, abandonada a una suerte ya decidida por otros, es siempre</p>
<p> muda, y sólo la tristeza permanente encuentra sitio en estas sigilosas vidas, ajenas a</p>
<p> las convulsiones de una criatura libre. Entre los negros sayones de las</p>
<p> abayas, descubrí  el gesto umbrío de la sumisión, que desparramaba su languidez por</p>
<p> las sillas de aquella sala de hospital.</p>
<p>Tiempo es lo que les sobra, pensé, pero vida es lo que les falta; son continentes, pero</p>
<p> sin contenido propio, porque se lo roban para cumplir con lo humanamente dispuesto,</p>
<p> que ellas confunden con lo divinamente ordenado.</p>
<p> Cuando ni aún siquiera han aprehendido la existencia, ya tienen que ponerla al</p>
<p> servicio de entregarla a un nuevo ser, y es por ello que la maternidad se asume, pero</p>
<p> no se disfruta, y la condición femenina, en su excelso momento, se contornea con</p>
<p> porte ensombrecido, por la vestimenta y por el afilado destino, que cae como alfanje,</p>
<p> cercenando el enternecedor sueño de una maternidad decidida en libertad, que busca</p>
<p> complicidad en sus desvelos, en sus responsabilidades y en su gozo. </p>
<p>Cerré la puerta de mi cosmos interior, y abrí la que da acceso a la misma vida. No</p>
<p> podía caer en la indecencia de la insensibilidad. </p>
<p> Paisajes del Golfo</p>
<p>Una Maternidad entre Rejas</p>
<p>Vencida por la fatiga de esa implacable luz que, desde el orto solar, golpea las </p>
<p>pupilas, cansada de arrastrar por mi boca  la expresión !qué calor! desde que un nuevo</p>
<p>día se afana por exprimir la última gota de agua del cuerpo, atravesé como pude la</p>
<p> marea de negros sayones que, exudando molicie, entraban y salían de la sala de</p>
<p> espera de la sección de mujeres de aquel hospital, y por acabé por sentarme en uno de</p>
<p> los escasos asientos vacíos, a la espera de mi turno.</p>
<p>Cerré los ojos para ocultarme del sol que entraba por una de las grandes ventanas,</p>
<p> pero también para no sentirme implicada visualmente en la exótica situación más que</p>
<p> el tiempo preciso que ocupasen los instantes de prestar atención a la enfermera y</p>
<p> pasar a la consulta.</p>
<p>Mientras aguardaba, y huyendo del mundo exterior que asomaba con un desconocido</p>
<p> perfil, acudí a refugiarme, cerrando los ojos, a mi gruta interior, iluminada siempre</p>
<p> por el cálido pabilo de la fe, al abrigo del  inquietante negro entorno que dormitaba</p>
<p> en el resto de las sillas, figuras derrumbadas por una biología que ha cerrado paso a</p>
<p> cualquier tregua en su afán reproductor, y se ha hecho cómplice del decoro social por</p>
<p> decreto masculino.</p>
<p>Pero, por mucho que se empeñase la imaginación en mantenerse al socaire de tan</p>
<p> densa nube, la realidad se escabullía por las grietas de los sentidos, especialmente el</p>
<p> olfativo, recordándome aquel dulzón aroma de perfume oriental, que habría de salir</p>
<p> de mi destierro interior a duro golpe de pituitaria.</p>
<p>Abiertos de nuevo los ojos, un panorama desolador…</p>
<p>La resignación aprendida de aquellas féminas, educadas en la rutina tarea de la</p>
<p> procreación, le daba un aire de fatalismo intolerable al lugar.</p>
<p>La bendita maternidad aparecía desnuda de esa placidez íntima que muestra toda</p>
<p> mujer en estado gestante, y mostraba apariencia de seroja pendiendo de una rama</p>
<p> quebrada; la emoción del alumbramiento inminente había cedido paso a la gris silueta</p>
<p> de una indecible paciencia que colgaba de la húmeda mirada de aquellos ojos</p>
<p> negros, adolescentes los unos, pero ajados muchos otros, mezclados en  una factoría</p>
<p> de vientres que jamás descansan..</p>
<p>Cuestioné entonces, si acaso en sus existencias como individuos, desplazadas a listado</p>
<p> de segunda categoría, habría lugar para el instante de una generosa sonrisa, o de</p>
<p> una trascendente depresión que, en ocasiones, es un reactivo que transforma al</p>
<p> espíritu callado en un genio de la elocuencia anímica; si acaso las visitan las musas</p>
<p> que convierten una lágrima en fuerza creadora, y en la que siempre gana la estética.</p>
<p> Pero el alma resignada, abandonada a una suerte ya decidida por otros, es siempre</p>
<p> muda, y sólo la tristeza permanente encuentra sitio en estas sigilosas vidas, ajenas a</p>
<p> las convulsiones de una criatura libre. Entre los negros sayones de las</p>
<p> abayas, descubrí  el gesto umbrío de la sumisión, que desparramaba su languidez por</p>
<p> las sillas de aquella sala de hospital.</p>
<p>Tiempo es lo que les sobra, pensé, pero vida es lo que les falta; son continentes, pero</p>
<p> sin contenido propio, porque se lo roban para cumplir con lo humanamente dispuesto,</p>
<p> que ellas confunden con lo divinamente ordenado.</p>
<p> Cuando ni aún siquiera han aprehendido la existencia, ya tienen que ponerla al</p>
<p> servicio de entregarla a un nuevo ser, y es por ello que la maternidad se asume, pero</p>
<p> no se disfruta, y la condición femenina, en su excelso momento, se contornea con</p>
<p> porte ensombrecido, por la vestimenta y por el afilado destino, que cae como alfanje,</p>
<p> cercenando el enternecedor sueño de una maternidad decidida en libertad, que busca</p>
<p> complicidad en sus desvelos, en sus responsabilidades y en su gozo. </p>
<p>Cerré la puerta de mi cosmos interior, y abrí la que da acceso a la misma vida. No</p>
<p> podía caer en la indecencia de la insensibilidad.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Noelia Illán</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-14554</link>
		<dc:creator>Noelia Illán</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 29 Jan 2012 22:02:34 +0000</pubDate>
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		<description>Os he echado un vistazo y la revista está genial. Os coloco el enlace de mi blog, y querría saber qué debo hacer para publicar con vosotros.

http://lascosasmastriviales.blogspot.com/

Un saludo y gracias!</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Os he echado un vistazo y la revista está genial. Os coloco el enlace de mi blog, y querría saber qué debo hacer para publicar con vosotros.</p>
<p><a href="http://lascosasmastriviales.blogspot.com/" rel="nofollow">http://lascosasmastriviales.blogspot.com/</a></p>
<p>Un saludo y gracias!</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Laura Sánchez</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-11748</link>
		<dc:creator>Laura Sánchez</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Nov 2011 13:54:16 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-11748</guid>
		<description>Felicidades por esta página hermosa, veo que desde el 2010 no hay mensajes. Quisiera saber si es posible publicar con ustedes. Suerte, vida y salú</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Felicidades por esta página hermosa, veo que desde el 2010 no hay mensajes. Quisiera saber si es posible publicar con ustedes. Suerte, vida y salú</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Juan Benito Rodríguez Manzanares</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-11503</link>
		<dc:creator>Juan Benito Rodríguez Manzanares</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Nov 2011 19:01:40 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-11503</guid>
		<description>Estimados amigos

Adjunto os dejo la convocatoria del

I Certamen Poético, Rima Jotabé

Esperamos todas vuestras participaciones

http://www.juan-benito.com/I_Certamen_Poetico_Rima_Jotabe.htm</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimados amigos</p>
<p>Adjunto os dejo la convocatoria del</p>
<p>I Certamen Poético, Rima Jotabé</p>
<p>Esperamos todas vuestras participaciones</p>
<p><a href="http://www.juan-benito.com/I_Certamen_Poetico_Rima_Jotabe.htm" rel="nofollow">http://www.juan-benito.com/I_Certamen_Poetico_Rima_Jotabe.htm</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Óscar Ayala</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-10543</link>
		<dc:creator>Óscar Ayala</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Sep 2011 23:03:49 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-10543</guid>
		<description>Queridos amigos:
En el libro de texto de Lengua y Literatura de 2º ESO de la Editorial Akal recomendábamos vuestra revista (perdonad que no os lo hayamos comentado antes) como uno de las diez referencias de "El rincón del lector". El texto que allí acompañaba era: "La sombra del membrillo es un proyecto educativo, promovido desde un Instituto de Educación Secundaria, cuyo objeto es acercar la poesía al joven adolescente. Sin tópicos, con un diseño atractivo, con espacio para la participación y sugerentes propuestas, puede servir como una referencia alternativa para todo aquel que quiera adentrarse en el mundo de la poesía. Entre sus colaboradores se encuentran poetas adolescentes de todo el mundo (el libro Un año de sombras es una antología representativa), pero también autores consagrados que han sabido valorar la iniciativa y entrar en contacto con algunos de los que probablemente formarán parte de la nómina de nuestra poesía en los próximos decenios".
Ahora estamos actualizando para una nueva edición y ese texto, evidentemente, no vale. Yo ya tengo un poco lío con "La sombra del membrillo", "La sombra (de lo que fuimos)" y demás, pero lo cierto es que la página me sigue pareciendo muy interesante para que los chicos trasteen. ¿Os importaría enviarme los suficientes datos para que podamos seguir recomendándola?</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Queridos amigos:<br />
En el libro de texto de Lengua y Literatura de 2º ESO de la Editorial Akal recomendábamos vuestra revista (perdonad que no os lo hayamos comentado antes) como uno de las diez referencias de &#8220;El rincón del lector&#8221;. El texto que allí acompañaba era: &#8220;La sombra del membrillo es un proyecto educativo, promovido desde un Instituto de Educación Secundaria, cuyo objeto es acercar la poesía al joven adolescente. Sin tópicos, con un diseño atractivo, con espacio para la participación y sugerentes propuestas, puede servir como una referencia alternativa para todo aquel que quiera adentrarse en el mundo de la poesía. Entre sus colaboradores se encuentran poetas adolescentes de todo el mundo (el libro Un año de sombras es una antología representativa), pero también autores consagrados que han sabido valorar la iniciativa y entrar en contacto con algunos de los que probablemente formarán parte de la nómina de nuestra poesía en los próximos decenios&#8221;.<br />
Ahora estamos actualizando para una nueva edición y ese texto, evidentemente, no vale. Yo ya tengo un poco lío con &#8220;La sombra del membrillo&#8221;, &#8220;La sombra (de lo que fuimos)&#8221; y demás, pero lo cierto es que la página me sigue pareciendo muy interesante para que los chicos trasteen. ¿Os importaría enviarme los suficientes datos para que podamos seguir recomendándola?</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: LILI CALVO</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-9682</link>
		<dc:creator>LILI CALVO</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Aug 2011 20:24:36 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-9682</guid>
		<description>Estimados ante todo felicitaciones por la hermosa página. desearía compartir aportes literarios de mi sitio http:/constelaciondevida.blogspot.com
Les envío un saludo cordial
Lili</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimados ante todo felicitaciones por la hermosa página. desearía compartir aportes literarios de mi sitio http:/constelaciondevida.blogspot.com<br />
Les envío un saludo cordial<br />
Lili</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Arturo Vásquez</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-9604</link>
		<dc:creator>Arturo Vásquez</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Aug 2011 21:55:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-9604</guid>
		<description>Buenas Tardes amigos,
Me gusta su propuesta, me agrada encontrar un lugar donde se apoye la poesía como expresión artística, y además dicho material sea tan fresco y novedoso, caricias para las pupilas de quien lo deleita. me gustaría colabrorar con ustedes en su proyecto con algunos de mis textos. Gracias por existir. 

Saludos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas Tardes amigos,<br />
Me gusta su propuesta, me agrada encontrar un lugar donde se apoye la poesía como expresión artística, y además dicho material sea tan fresco y novedoso, caricias para las pupilas de quien lo deleita. me gustaría colabrorar con ustedes en su proyecto con algunos de mis textos. Gracias por existir. </p>
<p>Saludos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Garla Kat</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-9366</link>
		<dc:creator>Garla Kat</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Aug 2011 03:36:54 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-9366</guid>
		<description>El camino:

...Frente al computador, sosegado en una silla que ya rechina, rastreo mi concepción cosmológica y colmo de escalofríos mi superficie cutánea, volteo hacía atrás esperando lo insospechado y no hay nada que delate tal apariencia, no experimento el vulgar miedo, sin embargo me acongoja la anónima desprotección de la soledad..., pero ahora me acompañas amigo a navegar los mágicos océanos de las palabras y juntos sabremos compartir la aventura de visitar aquellos mundos, puestos bajo cerrojo para los que no creen que la imaginación te entrega la llave de vivir fantasías inexplicables. Gracias por acompañarme con tu basta energía y así ya no sentir la gélida viudez... Le invito a navegar por los senderos de mis escritos... Me gustaría poder ser parte de su sombra. http://garlakat.blogspot.com.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El camino:</p>
<p>&#8230;Frente al computador, sosegado en una silla que ya rechina, rastreo mi concepción cosmológica y colmo de escalofríos mi superficie cutánea, volteo hacía atrás esperando lo insospechado y no hay nada que delate tal apariencia, no experimento el vulgar miedo, sin embargo me acongoja la anónima desprotección de la soledad&#8230;, pero ahora me acompañas amigo a navegar los mágicos océanos de las palabras y juntos sabremos compartir la aventura de visitar aquellos mundos, puestos bajo cerrojo para los que no creen que la imaginación te entrega la llave de vivir fantasías inexplicables. Gracias por acompañarme con tu basta energía y así ya no sentir la gélida viudez&#8230; Le invito a navegar por los senderos de mis escritos&#8230; Me gustaría poder ser parte de su sombra. <a href="http://garlakat.blogspot.com" rel="nofollow">http://garlakat.blogspot.com</a>.</p>
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		<title>Por: Fernando</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-8772</link>
		<dc:creator>Fernando</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Jul 2011 22:58:42 +0000</pubDate>
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		<description>Muy buena la pagina y la revista en papel!
Como puedo hacer para colaborar??
Fernando.

(Te respondemos por email)</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Muy buena la pagina y la revista en papel!<br />
Como puedo hacer para colaborar??<br />
Fernando.</p>
<p>(Te respondemos por email)</p>
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	<item>
		<title>Por: jesús cárdenas</title>
		<link>http://lasombradelmembrillo.com/VI/2008/11/contacto/#comment-8620</link>
		<dc:creator>jesús cárdenas</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Jul 2011 21:58:28 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lasombradelmembrillo.com/VI/?p=1151#comment-8620</guid>
		<description>Queridos amigos y amigas: 
cómo me gustaría colaborar en una revista con tanta emoción artística y tantas experiencias juntas, además de exquisitez por el cuidado.
cómo os podría mandar un poema de mi autoría, o una reseña quizás.
A todos y a todas saludos.

[Muchas gracias por tus generosas palabras. Te hemos contestado a tu email]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Queridos amigos y amigas:<br />
cómo me gustaría colaborar en una revista con tanta emoción artística y tantas experiencias juntas, además de exquisitez por el cuidado.<br />
cómo os podría mandar un poema de mi autoría, o una reseña quizás.<br />
A todos y a todas saludos.</p>
<p>[Muchas gracias por tus generosas palabras. Te hemos contestado a tu email]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
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